lunes, 7 de abril de 2014

Quiero un trabajo por el cual me nazca levantarme cada mañana

Horrible sensación, esta de no querer ir a trabajar. Esta angustia de avanzar poco y nada, de ir a trabajar y sufrir, de estar apestada, cansada, saturada.

Quiero un trabajo que me motive, por el que me levante con una gran sonrisa cada mañana. Necesito volver a sentir que mi trabajo influye día a día en el bien común, en que la vida de algun ciudadano/a mejore; en mejorar su calidad de vida, aumentar su felicidad y ganas de hacer cosas... Aportar un granito de arena en que nuestro país sea un mejor lugar para vivir.

Habiendo participado tantos años en Parroquia, sentí al momento de elegir una carrera, que me gustaba la labor de la Iglesia, pero que ésta no era suficiente y que quería colaborar más activamente en lo que comunemtente llamamos "Enseñar a pescar", en lugar de dar el pescado, pero siento que eso se ha perdido en el camino y que desde la "trinchera" que significa trabajar en RRHH, esa relación enriquecedora y potente, no existe. 

¿Es mucho pedir? Amo mi carrera, pero no el área. (¿O será el lugar?)

martes, 31 de diciembre de 2013

Nunca es tarde... Feliz Año Nuevo 2014

Querido Papá:

Me parece que nunca es tarde para hablar, aunque sea por este medio.
Desde hace meses que tenemos una conversación pendiente que, así como vamos, nunca sucederá. Y como tengo ese "Algo" atravesado acá dentro, prefiero hablarte por acá.

Sé que no soy una decepción ni la peor hija del mundo, me reconozco como una mujer de buenos sentimientos, formada principalmente gracias a mi mamá y a la influencia de mi familia materna; pero siempre con una herencia innegable de tu parte, como el "Don de la Palabra",  o el ineludible parecido con mis tías en los gritonas, por nombrar algo... Por eso tus palabras me hirieron profundamente. Nuestra relación no ha sido fácil, y reconozco que fue un trabajo duro volver a vivir contigo hace años atrás. Obviamente no todo podía volver a ser como antes por arte de magia.

Pero luego de años de convivencia y de acompañarnos, y de aguantarte y aguantarme, de crecer juntos nuevamente, quiero decirte que no es que no te quiera. El problema es que a ti te gustaría que te quisiera de otra forma, y que todo fuese como antes, en que te decía te quiero constantemente y eras para mi un héroe; pero te recuerdo que crecí, ya tengo 30 años y mis formas de demostrar que me importan son distintas a las que esperas, pero no significa que seas menos importantes.

Quiero contarte que con los años aprendí a valorar tu lado humano, el lado de "No súper héroe" que la vida se encargó de mostrarme, más allá de los errores que como hija podría reprocharte. El papá aperrado que aguanta a mis amigos, a pololos fomes o pasados a caca, a amigas locas, a sus hijas ebrias o lloronas; al papá anfitrión e incondicional en el carrete; a ese hombre abierto y sin tapujos que habla en doble sentido, cosa que nos prepara para la vida y el día a día más de lo que imaginas. 

Eso y mucho más eres tú para mi, y que no te quiera como tú esperas, no significa que no te quiera inmensamente. Porque con todo, lo bueno y lo malo, eres mi papá y mi corazón lo sabe.

Con amor, 

Tu hija.

Lore.





domingo, 8 de julio de 2012

Ese algo

Existe algo que nos inquieta, nos saca de quicio, nos supera. Está presente en la vida de cada uno. Puede ser un problema real o ficticio; un defecto (o virtud) propio o ajeno, una situación, algo permanente o pasajero.
Algo que se nos va de las manos y nos perturba. 
Nos perturba pues no sabemos digerirlo o solucionarlo. 
En mi caso, tiene nombre y apellido, y tal vez su problema es que tiene la única enfermedad que se cura con los años: La juventud.

sábado, 10 de octubre de 2009

Memorables...

En momentos como éste, es cuando más necesario se hace el pensadero. No para aliviar la mente de tantos recuerdos, sino para preservar todos aquellos momentos que van haciendo un camino juntos. Para preservar del olvido involuntario cada mirada, cada caricia, cada beso.